miércoles, 9 de mayo de 2012

La Eurozona


 Gloria Álvarez DesantI, Ph.D


Los resultados electorales de Francia y Grecia del pasado domingo demandan un análisis más detallado de la situación un tanto caótica en la Unión Europea y que muestra una rebelión, en las urnas, contra los programas de austeridad que se han venido aplicando.

Las  políticas de restricción del gasto para combatir el déficit fiscal han generado más desempleo y no han permitido el crecimiento.  Los economistas están claros  sobre la crisis económica,  pero todo parece indicar que no hay consenso sobre cuál es la medicina correcta para la enfermedad. Se dictaron medidas de austeridad para regular el gasto estatal, lo cual resultó en un estrangulamiento de las economías  que se refleja en indicadores de recesión como ha sido el caso de Inglaterra, una de las economías más dinámicas  de la región. Se llegó a considerar que la crisis económica era solo una crisis política por incumplimiento de las metas fiscales acordadas.  De acuerdo con los proponentes de la austeridad, se requería  mano dura para parar el exceso del gasto estatal especialmente en  los países del sur de Europa como Portugal,  España y Grecia.  Olvidaban mencionar que tanto España como Portugal e Irlanda nunca cometieron excesos fiscales (como los atribuidos a los griegos) sino que eran alumnos aventajados, incluso con superávits fiscales primarios.  Sus crisis fiscales son posteriores al estallido de las burbujas inmobiliarias, como resultado del aumento del desempleo y los subsidios a los desempleados que estos países tienen.  Lamentablemente, las  drásticas medidas de contención del gasto y los recortes presupuestarios no dieron los resultados esperados en el tiempo requerido. Y en última instancia atentan contra  las bases mismas de la Unión Europea y, en particular, del euro.

Las drásticas políticas laborales de Mariano Rajoy del Partido Popular (partido conservador, liberal y centro derechista) en España han generador gran descontento de la fuerza laboral. En Francia el gane de François Hollande del Partido Socialista a Nicolás Sarkozy,  abre una esperanza de una posible renegociación con la gran defensora de la austeridad, la Canciller alemana Ángela Merkel.  Sin embargo, Merkel ha sido clara que el programa de austeridad fiscal no es negociable. Por otro lado, los líderes griegos que ganaron escaños en el Parlamento, plantean la necesidad de renegociar el agobiante paquete de rescate. El líder de izquierda, Alexis Tsipras, va más allá y advierte que Grecia debe de abandonar el programa de rescate.
Por otro lado, debe analizarse con gran precaución el fortalecimiento por un lado, del movimiento neonazi, la Aurora Dorada, en Grecia que obtuvo el 6.97%  de los votos, lo cual representa 21 escaños del Parlamento; así como el éxito electoral del Frente Nacional (partido de extrema derecha) de  La Penn, el cual  obtuvo el 18% el pasado 25 de abril en la elecciones francesas.

El descontento de los ciudadanos europeos con la políticas de austeridad dictadas para salir de la crisis demanda su replanteamiento. Incluso Christine Lagarde Directora del Fondo Monetario Internacional señaló en Zurich que las medidas de austeridad debían de aplicarse gradualmente. El Presidente de la Unión Europea, Herman Van Rompuy ha convocado a una Cumbre para el próximo 23 de mayo. Se cree que la viabilidad del euro estará en la agenda. ¿Encontrarán  los participantes en la Cumbre la solución política al crecimiento económico mediante una modificación de la austeridad a ultranza?  La situación política y económica se está volviendo insostenible y podría terminar resquebrajando la Eurozona.  Muchos ya argumentan que Grecia debe volver al dracma.