viernes, 23 de agosto de 2013

Un futuro incierto


Les recomiendo el artículo de mi hijo Sebastían publicado en su columna  ¿Quiénes Somos? en el periódico La República

Un futuro incierto
Sebastián Rodríguez Álvarez

En 1990, un banco de inversión, D.E Shaw, nombró a un ingeniero como vicepresidente, el más joven de su historia. El ingeniero había mostrado sus aptitudes en su carrera académica al graduarse summa cum laude en ingeniería eléctrica y ciencias de computación de la Universidad de Princeton. No duró mucho tiempo en el cargo, cuatro años después de ser nombrado, renunció.  Tenía treinta años.

Después de una corta pero exitosa carrera en Wall Street, decidió abandonar Nueva York. Hizo lo que pocos se atreven a hacer, renunció a un puesto muy bien pagado con muchas posibilidades de crecimiento y se arriesgó con el sueño de conquistar el mundo del comercio por medio de Internet. Se trasladó a la ciudad de Seattle, sin tener definido a qué iba dedicar su nueva empresa. En julio de 1995 oficialmente lanzó su negocio por internet, Amazon.com. En solo dos meses las ventas llegaron a $20,000 semanales.

Casi veinte años después de lanzar Amazon.com, a Jeff Bezos se le reconoce por ser un gran innovador que ha cambiado el modelo de múltiples negocios. Desafió la forma tradicional de distribución de libros, provocando la clausura de muchas librerías en EE.UU. Posteriormente, con el lanzamiento del kindle, comenzó una transformación completa de la forma de interactuar con los libros. Pero no se ha limitado al mundo de los libros, ha incursionado en la música, videos, ropa, y la mayoría de cosas que tradicionalmente se compraban en tiendas físicas. Bezos ha continuado expandiendo sus alcances. Incluso, en los últimos años, Amazon.com se ha convertido en una potencia en los servicios de computación en la nube. En los últimos meses, en competencia con IBM, ganó una licitación para proveerle servicios de computación en la nube al gobierno de los EE.UU.

Durante el periodo que Amazon.com ha surgido, el periodismo impreso ha sufrido una gran caída. Periódicos alrededor del mundo luchan por sobrevivir. Los consumidores de las noticias ya no las leen de la misma forma. Para los jóvenes las subscripciones físicas, que constituían la mayoría de los ingresos para los periódicos, ya son desconocidas. Muchos periódicos han quebrado porque el antiguo modelo de negocios ya no es sostenible.

En Costa Rica, al  igual que en el resto del mundo, los periódicos están tratando de encontrar un balance y una interacción finacieramente viable, por medio del Internet, con sus lectores. La República es uno de estos periódicos que está experimentando con distintos modelos de distribución por medio de su sitio de Internet. Algunas publicaciones en nuestro país han abandonado por completo la publicación física y existen solamente por medio de Internet. 

El 5 de agosto, el Washington Post, uno de los periódicos más grandes, tanto por su circulación, como por su renombre en EE.UU, anunció su venta a Jeff Bezos. Nadie sabe qué visión Bezos tiene para el futuro del periódico, pero todos estamos intrigados sobre cuál será su estrategia y, muchos emocionados, con la posibilidad de que él logre reinventar otro negocio que es tan antiguo como el de los libros. Por ahora, todos estamos a la espera sobre el futuro incierto del modelo de distribución del periodismo. 

 https://www.larepublica.net/app/cms/www/index.php?pk_articulo=533304430