domingo, 13 de abril de 2014

Confesión


                                                   Dra. Gloria Álvarez Desanti

Para el equipo que trabajó por semanas en la elaboración del programa de vivienda,  fue una sorpresa y frustración  el anuncio que hizo nuestro candidato presidencial, el día 5 de marzo.  Abandonaba la lucha electoral. El día anterior,  se había dado a conocer, en una conferencia de prensa, la propuesta  de la vivienda para la clase media y ya los equipos  trabajaban con vivienda popular.
Cuando oía al candidato dar las razones de su retiro, recordé la reunión con la dirigencia de Pavas que tuvo lugar en el Balcón Verde el viernes 7 de febrero. Ahí  analizamos los resultados de nuestros seis centros de votación. Los errores de campaña se delimitaron y se definieron los puntos donde deberíamos trabajar más fuerte. Se inició de inmediato el trabajo electoral de la segunda ronda. Pavas fue uno de los pocos distritos que habíamos ganado del Cantón Central.  
Seguíamos en la lucha sin candidato. Sentimientos encontrados existían entre los dirigentes locales, confusión, cólera e indignación porque sus propuestas nunca fueron tomadas en cuenta.  Pero lo más sobresaliente fue la unión que se desarrolló entre los que seguimos adelante sacando la tarea electoral a pesar del caos ante la ausencia de liderazgo y la falta de respuestas. El corrido de Don Pepe, la lucha sin fin fueron nuestro norte.

Cabe recordar que desde 2010 el trabajo voluntario había pasado a ser práctica normal en el Partido. Iniciamos el programa Educación Política por solicitud del Secretario General. La dirigencia demostró su disposición al voluntariado. Se realizaron los conversatorios todos los lunes en el Balcón Verde y se llevaron a cabo visitas cantonales. Trabajamos en los temas de la socialdemocracia, y  en el análisis de la coyuntura económica y política del país. Es necesario destacar la participación de Juventud Liberacionista en estas actividades. Muy importante fue que tanto los conversatorios como las actividades cantonales fueron un medio para que los participantes expresaran el descontento con el Partido. Se señaló, entre los temas prioritarios, la ética.

A pesar de  que teníamos que hacer cambios para renovar el Partido, estos no se hicieron. Algunos compañeros dejaron el PLN, o se retiraron de sus cargos. La campaña de 2014 nos encontró divididos y sin haber dado respuesta a las bases liberacionistas. Los resultados obtenidos el 6 de abril eran predecibles. A pesar de que la obra de Liberación Nacional incluye gran cantidad de instituciones y programas sociales, el electorado nos castigó.  Exigió cambios, pero no fuimos capaces de generar ese cambio dentro del PLN. No se respondió al llamado de nuestros militantes, quienes siempre nos señalaron los errores del Partido.

Hoy tenemos una nueva oportunidad de rescatar los valores socialdemócratas y debemos darle una respuesta a esos 375 mil costarricenses que se mantuvieron leales a nuestra bandera y muchos más que comulgan con estos ideales. Si no respondemos a este desafío histórico, quizás nuestra última oportunidad, destruiremos el legado de don Pepe Figueres.