martes, 1 de marzo de 2011

El mundo islámico

Gloria Álvarez Desanti, Ph.D.

La crisis social que se inició en el mundo islámico es consecuencia de la crisis económica originada por el desempleo en la región. Recordemos que los hechos de hoy día se desencadenaron cuando las autoridades tunecinas le quitan a Mohamed Bouaziz su puesto de vendedor de frutas por no contar con los permisos necesarios y este se inmoló frente al ayuntamiento. Los actos de desobediencia civil, de protesta, y hasta las respuestas de violencia contra la población civil han surgido en varios países en las últimas doce semanas. Además, sabemos que las repercusiones para la economía mundial pueden ser catastróficas. Esta región produce la décima parte del petróleo mundial, cuya cotización en el mercado ha aumentado en un 20%. El barril de petróleo paso de $96 a $115. Los analistas se preocupan que la situación pueda llegar a tener resultados similares a los que vivimos con el embargo petrolero de 1973, la revolución iraní o la invasión de Kuwait.

La inestabilidad política, económica y los disturbios que se han presentado en Túnez, Yemén, Egipto, Irán, Argelia, Bahrein, Libia y ayer domingo en el sultanato de Omán. Estos procesos ponen en evidencia que ningún país está seguro cuando el descontento social crece a causa de condiciones económicas. En semanas anteriores los conocedores de la región afirmaron que Omán sería uno de los países que no enfrentaría crisis y que el efecto dómino no iba a ser una norma.

Las protestas en Omán surgen de forma pacífica. Se demanda mejoras salariales y alza en las pensiones. El sultán Bin Said que ha gobernado el país por un periodo de 40 años, en respuesta a las demandas, cambió su gabinete e hizo concesiones.

Por otro lado, tenemos la violencia con que ha respondido el líder libio, Muamar Gadafi, a quien el Consejo de Seguridad de la ONU impuso una serie de sanciones, entre estas, la congelación de los bienes familiares. Además, se elevó ante la Corte Penal Internacional acusaciones por los abusos a su población.

Los días pasan y la inestabilidad en la región crece. Las medidas tomadas quizás no tendrán sus efectos inmediatos. Desearíamos que florecieran la democracia y el respeto a los derechos humanos. Pero también sabemos que la democracia es un proceso político que se construye lentamente, es necesaria la creación de una serie de instituciones y lo más importante es que la cultura política de un pueblo, y la idiosincrasia nacional no se construyen automáticamente mediante concesiones y reformas otorgadas como respuesta a las situaciones de crisis políticas. pe4ro sí pueden ser un gran paso en esa dirección. No obstante, el surgimiento de gobiernos fundamentalistas también puede ser la desafortunada consecuencia.

3 comentarios:

Oswald.Cespedes dijo...

Estimada Gloria:
Me permito indicar, en complemento a lo indicado en su artículo, que no sólo se requiere más democracia (la cual requiere mucho tiempo y madurez en la sociedad, especialmente en las llamadas economías del lejano oriente) sino mayores libertades (económicas, sociales, políticas,...) que podrían ser permitidas en un menor plazo con procesos que podrían ser muy obvios para las sociedades occidentales (mejor distribución del ingreso, políticas para combatir la pobreza extrema). Lo anterior sin perder de vista que la política fundamental llamada a mejorar la calidad de vida en estas sociedades es la búsqueda de un equilibrio entre crecimiento económico (mayor mercado y menos estado) y, sobre todo, metas de desarrollo para su población (dentro de las cuales la libertad es un componente integral). Atentamente, Oswald Céspedes Torres (oswald.cespedes@gmail.com)

SEMILLA dijo...

Reciba un cordial saludo.

Desde Egipto hasta Sardinal Guanacaste; nos queda claro que ha llegado la hora de que las comunidades unidas pongan orden en este mundo, mas allá de los econ
omistas, más allá de los aprendices de políticos, más allá de los enfermos de poder; estamos en manos de un grupusculo de personas que en lo único que cambian es en su vestimenta, costumbres y país, pero en sus deseos enfermizos de poder, su sed seca de dominio y su gran vacío interior no...y mientras estos sean los que conduzcan nuestra única nación llamada ¨MUNDO¨; las cosas sdeguirán cada vez peor...hasta que la comunidad mundial diga ! BASTA YA!.

En otro orden de cosas, queisiera informarle que existe una herramienta o plataforma virtual, creada por ingenieros costarricenses que sería muy útil para esta iniciativa suya, por lo que si desea más información, me lo indica y se la envio.

con gusto de colaborar, hasta pronto.

Anónimo dijo...

Lo comentado por los participantes de opinión es exacto y de insustuible visión, pero me atrevo agregar que es precisamente desde ese sector de enorme poder económico que se ha venido bloqueando el desarrollo de nuevas energías más limpias y universalizar el uso de las mismas, es este poder economico y político el que ha incursionado a nivel de las grandes economías donde se asientan las transnacionales para invertir en más producción de vehículos que utilicen su ya decadente y sucio petroleo aparte de otras inversiones a nivel de bienes inmuebles que de seguro encarece y desplaza a la población nativa de un país o región. Aparte de la infinidad de lujos que ostentan en todo lugar donde esten, dejandonos con la boca abierta y un buen chorro de babas. Creo que es el momento de que el sector político y cientifico de los países desarrollados y verdaderamente democráticos inicien el apoyo sin resctricciones y egoísmos la investigación para nuevas fuentes de energía limpia, aparte de que las mismas sean de uso universal y a bajo costo.Que no nos pase lo mismo con las medicinas de útlima generación o tecnologías de punta que por lo general no estan al alcance de países pobres y es aquí donde precisamente se alimenta la cuenta bancaria de esos inversionistas orientales y petroleros.