domingo, 21 de agosto de 2011

¿Keynes o no Keynes?

Ennio Rodríguez

A inicios de la crisis del 2008, se escuchaba “ahora todos somos keynesianos”. El estímulo de la demanda mediante la expansión del gasto público y políticas monetarias expansivas constituyeron la nueva ortodoxia.

El colapso de las burbujas de los bienes raíces dejó deprimida la demanda privada de consumidores altamente endeudados, por lo cual, se argumentaba, políticas monetarias expansionistas no podían revertir por sí solas la falta de demanda ni estimular la inversión, por lo tanto, se debía aumentar el gasto público.

En el 2011, el diagnóstico es similar, la demanda sigue deprimida, pero ya no es cierto que seamos keynesianos.

La política económica pasó a estar dominada por preocupaciones en torno a la deuda y a la necesidad de reducirla.

Se defiende ahora la austeridad como virtud y se extrapola, de manera simplista, la realidad de un hogar o de las pequeñas y medianas empresas a la macroeconomía de un país.

Se dejó de discutir de macroeconomía.

En las elecciones más recientes en los países desarrollados, los votantes parecen haber castigado a los políticos keynesianos por no haber reducido el desempleo y votaron por políticos conservadores cuya propuesta probablemente aumente el desempleo.

Si aún estamos en una situación de desempleo keynesiano y se aplica la austeridad, lo más probable es que se precipite una nueva caída de la producción.

En el mundo actual, con los países desarrollados con bajo o nulo crecimiento y otros como China y Brasil enfriando sus economías, ¿quién va a crecer?, y sin crecimiento, ¿quién va a atender sus deudas? elfinanciero


6 comentarios:

Bernardo dijo...

Buen artículo. No soy economista, pero como ciudadano mondo y lirondo estoy convencido de que además de estar desarmada nuestra economía, nuestros economistas y gobernantes están cada vez más confundidos y, lo peor, no quieren dar el brazo a torcer. ¡Por lo tanto nos están torciendo a todos -y todas-! Nunca jamás hemos sido una nación boyante a lo primer mundo, pero tontamente hemos jugado a ello. ¡Las consecuencias están a la vista! Siempre me gustó la frase de don Jaime Solera, cuando ponían a funcionar "la maquinita": 'La jarana siempre sale a la cara'. Gracias.

Belsiario Solis dijo...

La expansión del gasto como lo tuvimos en los últimos cuatro años, fue más agua a la sopa, el Estado no aporta valor agregado a la economia, su actividad es gasto, no se invierte en infraestructuray por lo tanto no se mejora la calidad de vida.
Al final, un consumidor ciudadano más endeudado persive que el Estado le saca la última gota de sangre, mientras que su accionar no contribuye en nada, no mejora la seguridad, no mejoran las carreteras, el servicio de la ccss es cada día peor, en que quedamos?

Gloria Alvarez Desanti. dijo...

Belisario,
El concepto keynesiano es aumentar la demanda mediante gasto que se pueda recortar una verz que el estímulo se hace innecesario. Por lo tanto, un aumento de la planilla publica con empleos no temporales no es un manejo adecuado.

JoseSo dijo...

Concuerdo doña Gloria, y respecto del apunte de don Belisario, sí queda claro que la receta la tuvieron los Estados Unidos en grandes crisis previas a las actuales (2008 a hoy), cuando desarrollaron su enorme infraestructura vial, no solo absorbiendo el desempleo producto de la crisis y sostiendo por lo tanto la tasa y el poder de consumo, sino invirtiendo en industrias encadenadas con la producción y la construcción.
El problema es que tanto EEUU como CR en esta crisis, solo se invirtió en programas sociales que no se sostienen por sí solos. La inversión estatal tiene que motivar la inversión privada y la capacidad de gasto del pueblo, haciendo más eficiente nuestra producción... y todo esto como si no tuivieramos deficit de infraestructura...

Arq. Carlos A. Camacho dijo...

Don Ennio me gusto este articulo.
No se si estoy metiendo bien la cuchara, creo que en la actual situación, que como las olas de mar sube y baja o se, va y viene desde el 2008, los keynesianos u los neokeynesianos están resurgiendo y pueden tomar cada vez más protagonismo. Veamos al premio Nobel en economía Paul Krugman,el que ha sido una persona muy critica hacia la política económica estadounidense.

Saludos a los dos
gracias

Patricia Cerdas dijo...

Gloria, leía a Ennio y me pareció un excelente artículo. Ciertamente en el 2008 aplaudimos medidas de corte totalmente Keynesiano, era preciso dinamizar la economía y evidente que el ahorro no iba a salvar al mundo, mucho menos el recorte en la inversión pública. En el país lo sentimos de un modo sui generis, tal vez porque veníamos de un gobierno que casi no invirtió y el gobierno de turno tenía recursos para impulsar la inversión. Hoy por hoy la realidad es otra, la deuda nos supera, se financia con ella incluso el gasto corriente y la pregunta obligatoria parece encaminarse no tanto hacia la adopción de Keynes o Hayek sino ¿cuál será la fórmula que nos servirá para salir de este estancamiento? Más aún ¿tiene esta administración planes concretos para enfrentar los retos de esta coyuntura económica mundial y sus efectos sobre la región y el país? Un fuerte abrazo, Gloria, como siempre un placer leerte (tenía tiempo queriendo participar de tu blog)Saludos, Patricia Cerdas.